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Esta breve reseña histórica es un intento apasionado y entusiasta de delinear con palabras todo eso que lleva por nombre Chilpancingo. Es un viaje gozoso, aventurado e interminable. Es una descripción y un relato, una recopilación de textos y una reseña de imágenes coloridas, podría llevar por nombre “estudio monográfico de Chilpancingo” pero le faltaría información y le sobraría fantasía.

No es un recuento de añoranzas, porque las añoranzas mas bellas son el patrimonio inalienable de los mayores, de aquellos que han fundido cada calle, cada banca, cada casa con un momento de su vida y a ellos corresponde revelarnos el tesoro de su nostalgia.

Tampoco es un estudio exhaustivo de nuestra ciudad que recoja, con precisión científica, estadísticas completas y confiables, datos comparativos, índices, graficas, censos y estimaciones. No somos los indicados para realizar un trabajo técnico que es, a todas luces, necesario.

Sí es, en cambio, un intento serio por integrar el cuadro completo de las características geográficas de nuestro valle, destacando aquellos aspectos que por su relación con nuestra vida cotidiana puede resultar de mayor interés.

Pero sobre todo es un esfuerzo por depurar, corregir, completar, eslabonar y dar un sentido global a gran cantidad de datos históricos relativos a nuestra ciudad.

En suma, tratamos de ofrecer un panorama general que abarcara los aspectos más interesantes de la geografía, la historia, el paisaje urbano y la cultura de nuestra ciudad; un panorama completo pero no exhaustivo, centrado en los episodios más significativos, en los detalles más pintorescos.

Nuestro objetivo es dar a conocer a propios y extraños nuestra ciudad, como damos a conocer a un amigo, con informalidad. Quisimos comprenderla y ahora queremos ayudar a que otros la comprendan. Sobre todo, queremos compartir lo que encontramos recorriendo su historia, sus parajes sus costumbres; lo que recogió nuestro corazón, la discusión y el análisis: un legitimo y perdurable amor a Chilpancingo.

CATEDRAL

Así como el dramaturgo comienza describiendo el escenario donde habrá de llevarse a cabo la acción de su obra.

Así la geografía fue describiendo el paisaje accidentado, 0desafiante y fértil de lo que habrá de ser un escenario importante de la historia nacional.

En este suelo, entre estas colinas, se han levantado figuras insignes para proclamar la libertad la dignidad y los derechos del pueblo, en este suelo también han nacido hombres y mujeres ilustres, que con el ejemplo de su vida, o de su muerte, han orientado a los destinos de la patria.

VALLE DE CHILPANCINGO

La historia de Chilpancingo, es la historia de México, aquí se asentaron pueblos prehispánicos aquí hubo colonización y mestizaje; aquí se gesto la independencia nacional, la reforma liberal la revolución mexicana, las luchas populares y estudiantiles de la década del 60; aquí se defienden, siempre y con pasión, los principios de libertad, democracia y justicia social para todos los mexicanos.

Chilpancingo es cuna de la soberanía nacional y monumento vivo de nuestra historia, pero también posee su propia historia, y en ella han tenido cabida lo mismo el martirio que la nostalgia el jolgorio y la solemnidad, las añejas tradiciones y el apremio al futuro.

Cada calle de la capital tiene un nombre significativo, cada rincón una leyenda, cada solar una tradición, ahora llega gente de otras tierras y trae consigo su propia historia, su cultura familiar, sus tradiciones; Chilpancingo los recibe con la mano franca, deseando que cada quien logre sus objetivos y tratando de procurarles una vida digna. Sin embargo dentro de esta confluencia de modos y maneras particulares, la memoria de Chilpancingo lucha contra la confusión y el olvido, rescata los recuerdos, se afina y se afana por consolidarse.

Es el esfuerzo de una comunidad que quiere preservar su identidad cultural, su coherencia moral y su sentido histórico.

ALAMEDA GRANADOS MALDONADO

La historia de Chilpancingo propiamente dicha, se remonta al siglo XVI, con los testimonios de los primeros expedicionarios españoles pero se sabe que hubo aquí asentamientos humanos desde antes de la conquista.

Moisés Ochoa Campos afirma en su historia del estado de guerrero, que en el siglo XI un pueblo invasor proveniente del noroeste del país arribo por Michoacán y estableció grupos en Zacatula, Atoyac y Tlacotepec; en tanto que el resto prosiguió su peregrinación por el rió balsas, hasta conquistar la región de los chontales y matlalzincas, este grupo que mas tarde se extendió por toda la región del centro del país, fue el de los nahuas o coixcas, que quiere decir “llanura de culebras”.

Los coixcas aprendieron a cultivar la tierra, se volvieron sedentarios y formaron en nuestro estado el primer señorío, muy extenso e importante, conocido con el nombre de coixcatlalpan, las poblaciones que formaron este señorío se asentaron en los mismos lugares que hoy ocupan Taxco, Iguala, Tepecoacuilco, Huitzuco, Tlaxmalac, Cocula, Teloloapan, Tenango, Tlamacazapa y otros, tiempo después llegaron a dominar las regiones de Zumpango, Chilapa, Tixtla y Acapulco.

Los coixcas hablaban el mexicano y su vestimenta consistía en mantas atadas a los hombros y taparrabos se cree que en un principio vivieron en cuevas pero mas tarde construyeron chozas de palmas que utilizaban como viviendas.

Probablemente en el siglo XIII un grupo de indios yopes se estableció en el valle de Chilpancingo, aun cuando formaba parte del señorío coixca y tiempo después el señor mexica izcoatl ordenó la construcción de “torreones” en el lugar.

Señala M. Ochoa que la muerte de izcoatl repercutió en el sur provocando la rebelión entre los pueblos chontales. Fue Moctezuma Ilhuicamina quien emprendió la pacificación de la región y tras de someter Tepecoacuilco prosiguió su conquista por toda la región centro del estado, para consolidar sus dominios, ordeno la construcción de fortalezas en Quechultenango, Tixtla y Chilpancingo.

PREHISPANICA

A su llegada al imperio mexicano los españoles se quedaron asombrados de las bellezas naturales y de la abundante riqueza en oro y plata que encontraron esto despertó su ambición y de inmediato se dedicaron a la explotación del territorio recién descubierto, con este fin Hernán Cortés comisionó a Gonzalo de Humbría para llevar a cabo la empresa en tierra suriana.

Para 1533 la región de Chilpancingo, aun inexplorada por los conquistadores, quedaba dentro de la circunscripción de la alcaldía mayor de Tixtla, pero fue hasta 1534 nos dice Eduardo Rodríguez herrera en su “nota sobre Chilpancingo” cuando un grupo de expedicionarios al mando de García Jaramillo ha visto por primera vez los “torreones” que mandó construir Izcoatl.

Fue en 1571 cuando el Alférez Diego Ordóñez informa a la Oficialía real de la ciudad de los reyes de Acapulco, la descripción mas antigua que tenemos de Chilpancingo; una guarnición con 10 casas de vara y una principal, en el centro una gran piedra en forma de serpiente y más allá encineras y un río, el Huacapa donde indios yopes, acaso enjutos y poco amables cazaban pequeñas tortugas para comer, las aderezaban con chile y las acompañaban con atole.

LOS CONQUISTADORES

Estalla la insurgencia y así llegamos al 15 de septiembre de 1810 señalado en nuestro calendario cívico como una de las fechas mas transcendentes en la historia de México, el cura de dolores miguel hidalgo empuño un estandarte de la Virgen de Guadalupe y exhorto a los vecinos a tomar las armas y luchar por la independencia de México, la gente lo siguió, pero no solo la gente de Dolores sino de todo el país dispuesta a sacrificar la vida para liberar a sus hijos del oprobio de la esclavitud, la explotación y la miseria.

Solo 35 días después del grito de independencia el humilde cura de Caracuaro de Michoacán Jose Ma. Morelos y Pavón se incorporó a la lucha armada el 20 de octubre de 1810, su extraordinario talento militar y su convicción revolucionaria lo llevaron a integrar y comandar las fuerzas del sur, al frente de las cuales libro numerosas batallas y cubrió de gloria las armas insurgentes.

Los primeros chilpancingueños se incorporaron a la lucha armada un año después, el 13 de mayo de 1811 tras un asedio prolongado y poco fructifero, Morelos decide abandonar el sitio de Acapulco y se lanza sobre nuestra ciudad, adelante va Hermenegildo galeana, para tratar de convencer a los hermanos Bravo de que se incorporen a la lucha contra España y para procurar el avituallamiento de su ejercito, estando galeana en Chichihualco, recibe la visita inesperada del comandante virreinal garrote, que había ido en busca de los Bravos, para convencerlos de que se unieran a la lucha armada y los bravo, en la critica coyuntura, optan por los revolucionarios, desde entonces su ayuda y la de todos los chilpancingueños fue fundamental para la causa de la independencia.

LA LUCHA INSURGENTE

El primer órgano de gobierno independiente fue la junta de Zitácuaro, que se creo el 21 de agosto de 1811 y estaba compuesta por Ignacio López Rayón como presidente, José Maria Liceaga y el Dr. José Sixto Verdusco, representante de Morelos como vocal.

Morelo con el afán de lograr la concordia entre los vocales de la junta y los cita el 2 de junio de 1813, convocando a la junta suprema a un congreso que habría de reunirse el 8 de septiembre siguiente en el pueblo de Chilpancingo, que para eso fue elevada a rango de ciudad y capital de la nación con el titulo de Nuestra Señora de la Asunción .

APOTEOSIS DE MORELOS

Volvió a reunirse el congreso el 15 de septiembre bajo la presidencia de Verduzco y procedió a la elección del Generalísimo de las tropas y jefe del gobierno, pero antes de este acto ya los jefes y oficialidades del cuerpo del ejército habían designado a Morelos para el alto cargo de general en jefe.

Se le nombró por unanimidad de votos, pero cuando se le pidió el juramento. Morelos rehusó admitir el cargo porque lo creía superior a sus merecimientos y capacidad. Entonces el presidente Verduzco le contestó que, siendo su renuncia efecto sólo de su modestia, aceptase un nombramiento que el congreso y el deseo unánime de los pueblos le había conferido. Quintana roo propuso que la asamblea deliberara sobre la renuncia, y en medio de una atronadora negación a su solicitud, los militares y el pueblo, los hombres y mujeres de Chilpancingo, invadieron el recinto de la iglesia de Santa María de la Asunción y pidieron a gritos que no se aceptara la dimisión, y a Morelos lo nombraba primer jefe del ejército y depositario del ejecutivo.

El caudillo del sur se inició ante la voluntad del congreso y después de dar las gracias al presidente de la representación popular manifestó que aceptaba el doble mando que acababa de dársele con cuatro condiciones: primera, que si vinieran tropas auxiliares de otra potencia, no se acercaran al lugar en que residiera el congreso (en este caso, a Chilpancingo); segunda, que por fallecimiento, había de ejercer el mando el jefe de mayor graduación mientras se hiciese nuevo nombramiento; tercera, que no se le negaran al congreso los auxilios de hombres y dinero que necesitara, y que no hubiere clases privilegiadas que se eximieran del servicio militar, y cuarta, que muerto el generalísimo se había de mantener la unidad del ejército y del gobierno, reconociéndose a las autoridades constituidas.

El congreso le dio el tratamiento de alteza, pero Morelos no quiso admitir, ni nunca usó, otro título que el de siervo de la nación.

Más tarde el congreso, según lo dispuso en el reglamento formado por Morelos, acordó que todo ciudadano tuviese derecho a presentar sus ideas al congreso, por escrito y por conducto de los secretarios, y que las sesiones fuesen públicas, convocando a ellas a las 8 de la mañana en verano y a las 9 en invierno a son de la campaña de la parroquia de Chilpancingo. Esa misma campana aún suena en el campanario sur de la iglesia de santa maría de la asunción y todos los chilpancingueños podemos oírla desde el amanecer hasta las primeras horas de la noche.

PRIMER CONGRESO DE ANAHUAC
LA DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA

El 5 de octubre de 1813 Morelos decretó en Chilpancingo la abolición completa de la esclavitud. Con éste no sólo daba la libertad a los esclavos sino que les reconocía su derecho a la igualdad y al participio de soberanía, proclamando que los pueblos no se deben a ningún individuo sino solamente a la nación y soberanía.

El 6 de noviembre del mismo año el congreso nacional expidió, aquí mismo, la famosa acta de declaración de independencia redactada por don Carlos María de Bustamante:

El Congreso de Anáhuac, legítimamente instalado en la ciudad de Chilpancingo de la América septentrional por las provincias de ella, declara solemnemente á presencia del señor dios, árbitro moderador de los imperios y autor de la sociedad, que los da y los quita según los designios inescrutables de su providencia, que por las presentes circunstancias de la Europa, ha recobrado el ejercicio de su soberanía usurpado; que en tal concepto que da rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del trono español; que es arbitro para establecer las leyes que le convengan, para el mejor arreglo y felicidad interior: para hacer la guerra y la paz y establecer alianzas con los monarcas y republicas del antiguo continente, no menos que para celebrar concordatos con el sumo pontífice romano, para el régimen de la iglesia católica, apostólica y romana, y mandar embajadores y cónsules; que no profesa ni reconoce otra religión más que la católica, ni permitirá ni tolerará el uso publico ni secreto de otra alguna; que protegerá con todo su poder y velará sobre la pureza de la fe y de sus dogmas y conservación de los cuerpos regulares. Declara por reo de alta traición a todo el que se oponga directamente o indirectamente a su independencia, ya protegiendo a los europeos opresores, de obra, palabras o por escrito; ya negándose a contribuir con los gastos, subsidios y pensiones para continuar la guerra, hasta que su independencia sea reconocida por las naciones extranjeras; reservándose el congreso presentar á ellas, por medió de una nota ministerial, que circulará por todos los gabinetes, el manifiesto de sus quejas y justicia de esta resolución, reconocida ya por la Europa misma. Dado en el Palacio Nacional de Chilpancingo, a seis días del mes de noviembre 1813.-Lic. Andrés Quintana, Vicepresidente.- Lic. Ignacio Rayón.- Lic. José Manuel de Herrera.- Lic. Carlos María de Bustamante.- Doctor José Sixto Verduzco.- José María Liceaga.- Lic. Cornelio Ortiz de Zárate, Secretario”.

SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN

1. Que la América es libre e independiente de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía, y que así se sancione dando al mundo las razones.

2. Que la religión católica sea la única sin tolerancia de otra.

3. Que todos sus ministros se sustenten de todos y solos los diezmos y primicias, y el pueblo no tenga que pagar mas obvenciones que las de su devoción y ofrenda.

4. Que el dogma sea sostenido por la jerarquía de la Iglesia, que son el papa, los obispos y los curas, por que se debe arrancar toda planta que Dios no plantó: Omnis plantatio quam non plantavit Pater meus celestis erradicabitur [Todo lo que Dios no plantó se debe arrancar de raíz]. Mateo Capítulo XV.

5. Que la soberanía dimana inmediatamente del pueblo, el que sólo quiere depositarla en el Supremo Congreso Nacional Americano, compuesto de representantes de las provincias en igualdad de números.

6. Que los poderes legislativo, ejecutivo y judicial estén divididos en los cuerpos compatibles para ejercerlos.

7. Que funcionarán cuatro años los vocales, turnándose, saliendo los mas antiguos para que ocupen el lugar los nuevos electos.

8. La dotación de los vocales, será una congrua suficiente y no superflua, y no pasará por ahora de ocho mil pesos.

9. Que los empleos sólo los Americanos los obtengan.

10. Que no se admitan extranjeros, si no son artesanos capaces de instruir y libres de toda sospecha.

11. Que los estados mudan costumbres y, por consiguiente, la patria no será del todo libre y nuestra mientras no se reforme el Gobierno, abatiendo el tiránico, sustituyendo el liberal, e igualmente echando fuera de nuestro suelo al enemigo Español, que tanto se ha declarado contra nuestra patria.

12. Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.

13. Que las leyes generales comprendan a todos, sin excepción de cuerpos privilegiados, y que éstos sólo sean en cuanto al uso de su ministerio.

14. Que para dictar una ley se haga junta de sabios en el número posible, para que proceda con más acierto y exonere de algunos cargos que pudieran resultarles.

15. Que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud.

16. Que nuestros puertos se franqueen á las naciones extranjeras amigas, pero que éstas no se internen al reino por mas amigas que sean, y sólo habrá puertos señalados para el efecto, prohibiendo el desembarque en todos los demás, señalando el diez por ciento.

17. Que a cada uno se le guarden las propiedades y respete en su casa como en un asilo sagrado señalando penas á los infractores.

18. Que en la nueva legislación no se admita la tortura.

19. Que en la misma se establezca por ley constitucional la celebración del día 12 de diciembre de todos los pueblos, dedicando a la patrona de nuestra libertad, María santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos la devoción mensal.

20. Que las tropas extranjeras o de otro reino no pisen nuestro suelo, y si fuere en ayuda, no estarán donde la Suprema Junta.

21. Que no hagan expediciones fuera de los límites del reino, especialmente ultramarinas; pero que no son de esta clase propagar la fe a nuestros hermanos de Tierra-dentro.

22. Que se quite la infinidad de tributos, pechos e imposiciones que mas agobian y se señale a cada individuo un cinco por ciento de semillas y demás efectos o otra carga igual, ligera que no oprima tanto, como la alcabala, el estanco, el tributo y otros; pues con esta ligera contribución y la buena administración de los bienes confiscados al enemigo, podrá llevarse el peso de la guerra y honorarios de empleados.

23. Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída, recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor don Miguel Hidalgo y su compañero don Ignacio Allende.

Repuestas en 21 de noviembre de 1813. Y por tanto quedan abolidas éstas, quedando siempre sujeto al parecer de su alteza serenísima.

Chilpancingo, 14 de septiembre de 1813

José María Morelos

HISTORIA

El 1º de noviembre de 1591 la ciudad de Chilpancingo es fundada, en la Guerra de la Independencia Chilpancingo tuvo gran importancia para la causa insurgente ya que su población participó activa y decididamente a su favor, siendo un punto estratégico para la acción militar en el sur.

En 1813 se instaló el Primer Congreso de Anáhuac, después de que Morelos le dio el título de Ciudad de Nuestra Señora de la Asunción, la cual estuvo integrada a la provincia de Tecpan desde que fue creada en 1811 y ampliada en 1813 por el mismo Morelos, siendo sede provisional del poder Ejecutivo de la nueva nación independiente.

Tradicionalmente, la ciudad de Chilpancingo estaba integrada por 4 barrios, el de San Francisco, Santa Cruz, San Antonio y San Mateo.

Al consumarse la Independencia y crearse por decreto del imperio de Iturbide la Capitanía General del sur, Chilpancingo quedó incluido dentro de su jurisdicción y al establecerse la República federal en 1824, quedó integrado al estado de México, el cual le concedió mediante decreto, el derecho a realizar una feria anual con duración de ocho días, durante el mes de diciembre.

Chilpancingo también sobresalió como el lugar de reunión de los promotores de la creación del Estado de Guerrero en 1841, cuando albergaba aproximadamente a 4,370 habitantes que se dedicaban a las labores del campo y el comercio, entre Acapulco y la Ciudad de México.

Al erigirse el Estado de Guerrero en 1850, Chilpancingo se incorporó como municipio dentro del distrito judicial de Guerreo debido a una epidemia que azotó a la población de la entonces capital, Tixtla de Guerrero.

En 1853, la ciudad de Chilpancingo fue instituida como capital provisional, debido a una epidemia que azotó a la entonces capital Tixtla. En 1870 Chilpancingo es declarada por el gobernador Francisco O. Arce como Residencia Accidental de los Poderes, debido a la oposición encabezada por el General Jiménez, quien tenía en su poder la sede oficial del gobierno que en ese entonces era Tixtla. Debido a esto, se integró otra Legislatura local reconocida por el Ejecutivo de la Unión, que decretó el asentamiento de los poderes en Chilpancingo. En 1871, la legislatura local acuerda el cambio de sede de la capital, de Tixtla a Chilpancingo y en 1872 se convierte también en "Cabecera Judicial de Bravo".

Después de algunos incidentes políticos provocados por el desacuerdo del Congreso de la Unión con el presidente Juárez sobre el particular, y después de haber sido sofocada la sublevación del general Jiménez, en 1871, la legislatura local acuerda el cambio de la sede de la capital del Estado de Tixtla a Chilpancingo, y en 1872 se convirtió también en cabecera del distrito judicial de Bravo al crearse el mismo.

Durante el movimiento armado de 1910, Chilpancingo se vió convulsionado profundamente, por su carácter de ciudad capital concentrada a un sector social económicamente importante que se había visto favorecido de diversas maneras por el régimen Porfirista, por lo que tenía un carácter conservador, pero a la vez por su importancia político-administrativa era una plaza estratégica para los bandos en disputa.

Fue tomada por los maderistas, los zapatistas y por los carrancistas, quienes la conservaron hasta después del Congreso Constituyente. En 1919 el general Obregón encontró una amplia acogida en Chilpancingo a su exigencia de dimisión del presidente Carranza.

COMO NACIÓ LA CIUDAD

Chilpancingo se fundó el día 1 de noviembre de 1591 en terreno que perteneció al pueblo de Zumpango de las Minas.

Se le entrego su fundo legal el 1º. de diciembre de 1636 y los títulos de Pueblo y Congregación el 4 de agosto de 1643. Se le señala el común el 2 de enero de 1710 con 600 varas por cada viento y la titulación el 6 de octubre de l mismo año, con testimonios presentados ante Don Juan Pérez de la Vega Cancio, Caballero de la Orden de Santiago, Juez privativo. El 6 de junio de 1825, el general Brigadier Nicolás Catalán pide los títulos de Chilpancingo, que le son entregados al día siguiente por Don José Ignacio Negreiros y Soria.

Chilpancingo tiene un clima templado. Su altura es de 1360 metros sobre el nivel del mar y sus coordenadas geográficas son 17º 33´10” de latitud norte y 99º 30´03” de longitud oeste del meridiano de Greenwich.

De la fundación de Chilpancingo, hay datos sueltos, entre ellos los siguientes:

- “ Chilpancingo se asienta sobre las márgenes del río Huacapa una parte y la otra a las faldas del cerro llamado San Mateo. Los del Huacapa se asentaron en lo que ahora es el panteón”.

- “Hubo asentamientos también en lo que hoy se llama Cerrito Rico, pueblo que desapareció misteriosamente.”

- “Diego Ordóñez, en un documento enviado a la Oficialía Real de la Ciudad de los Reyes, describe así a Chilpancingo, que entonces pertenecía al Reino de Zumpango de las Minas.”

- “Íbamos perdidos y el soldado Antonio Burgos vio el fuego de una guarnición que se llama Chilpantzingo que vigilaban hostiles indios Yopes. Les fuimos a pedir agua. Un natural enjuto y de mala cara nos hizo tomar agua del río que llamaban Huacapa; después nos dieron de comer tortuga que abrazaba la boca cono fuego y atole que nos quito lo enfadoso. Chilpantzingo consistía en diez casas de vara y una principal entre encinares, al frente una piedra enorme en forma de serpiente que llaman Echecatl que es de olas de aire o viento veloz. Doy Fe a nombre de la Santa Cruz, 16 de octubre de 1571”.

- “García Jaramillo y sus hombres, avistaron por primera vez los torreones que mando construir Izcoatl en la región e Tixtla, año de 1533”.

- “El Licenciado Jesús del Castillo aporta datos de la época Virreinal y él es el que nos dice: “Que fueron acaudalados españoles de apellido Leyva, Adame, Guevara y Alarcón, familias que obtuvieron permiso del Virrey para establecer un campamento en el paraje llamado Chilpancingo, con la condición de proporcionar bestias de remudas a los viajeros que iban de la capital de la Nueva España a Acapulco”.

- “En 1603 Martín Sánchez , presumiblemente español , fue dotado en el Ramo de Mercedes Reales, de cuatro caballerías en el punto llamado Chilpancingo”.

- José Antonio Villaseñor , en su obra “Teatro Americano”, describe así a Chilpancingo: “Es una Republica de indios con Gobernador, habitado por 122 familias de españoles, mestizos y mulatos, además 350 familias de indios administrados por un clérigo que era de la foranía de Zumpango”.

- “Chilpancingo se Convierte en el pueblo preferido del territorio zumpangueño por su buen clima, abundante agua, sus huertas, etc. Los españoles de la minería de Zumpango pasan allí largas temporadas de descanso y se construyen algunas casonas. Pasa a ser Chilpancingo, el pueblo mas importante de la Parroquia de Zumpango”.

EL CAMINO DE LAS RECUAS

Fue el virrey don Antonio de Mendoza, el primero en construir un camino hacia la ciudad de los Reyes de Acapulco, prosiguiéndolo, mas tarde don Martín Enríquez de Almanza y luego don Luís de Velasco, quien lo concluyo. Muchos viajeros dejaron constancia de su recorrido entre Acapulco y México, el cual inicialmente no tocaba Chilpancingo desviándose de Petaquillas por el camino de El Jazmín hacia Tixtla, para proseguir por Apango en donde se unió al camino real a Chilapa, por aquellos años del siglo XVII, el pueblo mas importante de estas tierras.

No se tiene un dato exacto de cuando se dejó de usar el camino de El Jazmín, pero uno de los primeros viajeros que dan cuenta es sus relatos de Chilpancingo es Pierre Marie Francois Pages, quien en 1667 vino de México a caballo, estando todo un día en Chilpancingo; luego prosiguió su viaje con rumbo a Acapulco.

Francisco Gemelli Carrieri va de Acapulco a México, acompañando a una de las tantas recuas que diariamente viajaban por este camino. Llega en1697 detallando su itinerario por estas tierras; un anoche duerme en Chilpancingo; al día siguiente escucha misa, partiendo luego con rumbo a Zumpango en donde lo hororrizan los alacranes, toma luego el inhóspito Cañón del Zopilote siendo los mosquitos su más terrible malestar. En el rancho de Palula lo sacude un temblor rajándose las paredes de la casa que le sirve de morada. Finalmente llega a Tepecoacuilco en donde decenas de animales de carga son alistadas para continuar el viaje a la Capital del Virreinato.

Se calcula que diariamente transitaban por el camino de herradura de Acapulco a México unas 500 bestias de carga. Humboldt nos da un itinerario de ese camino : Acapulco, Venta del Ejido, Alto del Camarón, Alto de Pozuelos, Valle del Peregrino, Cuesta del Peregrino, Rió Papagayo, Venta de Tierra colorada, Cajones, Acahuitzotla, Mazatlán , Petaquillas y Chilpancingo.

EL NACIMIENTO DE LOS BARRIOS

No se tiene dato exacto de la forma en que se hizo el repartimiento de los barrios, ni quien hizo la traza de la ciudad, por que en su nacimiento no hubo cédula real para su fundación.

Se sabe sin embargo que fue el Barrio de San Mateo el mejor organizado de los cuatro, siendo los otros San Antonio, San Francisco y la Santa Cruz, los que crecieron en desorden limitaba la población al sur la Barranca de Apantcingo y al poniente el río Huacapa.

En 1763 vivió durante algún tiempo en Chilpancingo el Gobernador y Castellano de Acapulco Capitán Don Fernando de Monserrat.

Se preocupó por alinear las calles, dándole la traza que tenía toda población española, es decir un damero. Por ser punto de poco interés solo estaba al oriente la iglesia con techo de teja, al norte el mercado y la casa de la autoridad subalterna; al sur la maciza casa de los Bravo y más allá empezaban los terrenos de labor, apenas atravesando la Barranca de Apantcingo, límite que era entonces del villorrio.

Es probable que la iglesia habida en el siglo XVIII no fuera la primitiva pues la campaña mayor data del año de 1749 año en que fue fundida; quizá también ese mismo año se terminó de construir la torre de cal y canto en donde se colocó.

Debe advertirse que la población dependía, en lo civil, de la alcaldía de Tixtla, en tanto en lo religioso era sufragánia de Zumpango.

Desde siempre se han tomado las calles que hoy llevan los nombres de Abasolo y Altamirano, Bravo y 16 de Septiembre, para repartir los Barrios; en cuanto a Tequicorral fue una ranchería que no aparece aún en los mapas urbanos de mediados del siglo XIX.

LA INDEPENDENCIA

Ninguna importancia tenia Chilpancingo antes de establecer aquí Don José María Morelos y Pavón el Primer Congreso de Anahuac.

Si bien a principios del siglo XIX era posta para remuda de recuas, su nombre empieza a ganar fama durante el movimiento de emancipación de la corona española.

El 24 de mayo de 1811 Morelos, Galeana, Julián de Ávila y los Bravo, que en Chichihualco se resolvieron por la causa de la Independencia, hicieron su entrada a Chilpancingo sin que el comandante realista Garrote les hiciera frente, huyendo primeramente a Tixtla y luego a Chilapa.

El 8 de septiembre de 1813 Morelos le otorgó el rango de ciudad, para realizar el Congreso de Anáhuac que dio origen al Acta de Independencia. Pero Morelos tenía pensado crear aquí un quinto ovispado por quedar al centro de los de Valladolid, México, Puebla y Oaxaca, ovispado que logro realizarse hasta 1863 escogiéndose entonces a Chilapa como sucede.

La ciudad de Chilpancingo era en esos años muy pobre, con casas casi todas de bajareque, Chinantle y techos de paja; la mejor que había era una de teja amplia y maciza, escogiéndose para realizar en ella las labores del Congreso, pues la ceremonia de instalación de realizó en la humilde Iglesia de la Asunción.

Luego de ser elevada por decreto al rango de ciudad, el generalísimo hizó publicar un aviso en los siguientes términos “Todo americano hombre de bien (que) quiera poblar la nueva ciudad de Chilpancingo o los hermosos pueblos de Tixtla y chilapa, se les proporcionará casa, tierras de laborio y lo mismo (en) la ciudad de los Reyes de este puerto de Acapulco”.- Cuartel General en dicho junio 28 de 1803 José María Morelos.

A pesar de esas facilidades la nueva ciudad no creció.

LA REFORMA

Erigido el Estado de Guerrero el 27 de octubre de 1849, por los esfuerzos realizados sobre el particular por los Generales Juan Álvarez Hurtado y Nicolás Bravo Rueda, Chilpancingo fue uno de los 38 municipios integrantes de la nueva entidad, teniendo como cabecera la ciudad del mismo nombre.

Era entonces una pequeña población de no más de 3000 habitantes con múltiples carencias pero su conformación urbana empezaba a distinguirse pues ya había casas de buena arquitectura, aun que ninguna de terrado o de varios niveles por los temblores que con frecuencia la azotaban.

El antiguo calle de Rea (hoy avenida guerrero) estaba la sólida casa en donde se alojó en 1855 don Benito Juárez durante su corta estancia que más tarde fue propiedad de Don Ejidio de la Fuente. La casa que fue de Don Nicolás Bravo era maciza, teniendo un amplio huerto del cual al ser vendido salió el jardín que llevo el nombre de héroe de nuestra gesta de independencia.

Los Barrios tienen una definición total. Al norte las casas llegan hasta el cuartel de El Chapitel, al oriente colindan con El Fortín, por el sur han saltado la barranca de Apantzingo y al poniente es el río Huacapa un férreo cerco de agua.

No hay aún calles empedradas; las entes tienen en sus casas aljibes para proveerse de agua, o la traen en canales de las barrancas. Las propiedades son extensas habiendo en casi todas patio y tras patio, en donde conviven gallinas con animales para uso del campo. No existen atarjeas, corriendo en caños a flor de tierra las aguas negras. Las gentes gustan de ir a paseos cercanos estando arraigada la costumbre de ir al toronjil o a los lirios. En diciembre se lleva a cabo la feria de San Mateo, en el Barrio de ese nombre.

Por su escasa importancia durante la intervención francesa, pasan con rumbo a Acapulco tropas, pero no se quedan más que por escasos días.

La vida es tranquila, agradable. El aire del alquitrán la tiene bien ventilada con cielo siempre azul.

EL PORFIRIATO

Durante la larga dictadura del General Porfirio Díaz la ciudad cambio su fisonomía; de adormilada pasó a convertirse en progresista. El Gobernador Rafael Cuellar construyo durante su mandato el jardín central al que luego le dieron su apellido; se compro parte de la finca del General Bravo para hacer el jardín que llevó su apellido en donde más tarde se coloco una estatua que recuerda su acción de dar libertad a 300 prisioneros españoles.

El General Francisco Oarce la hace capital, construyéndose al poco el Palacio de Gobierno, El Palacio Municipal y otros edificios. Este Gobernante hizo instalar el alumbrado de gas hidrógeno el cual se inauguró el 5 de mayo de 1883; también construyo las fuentes de la alameda y toda el área verde; el coronel Antonio Mercenario edifico el Hospital Civil al que luego se le da su nombre, compro además la casa en donde se instalo el instituto literario del estado. También se mejoro el Palacio de justicia, alineándose la calle Nacional la que luego llevó el nombre de mártires del 2 de mayo y hoy es la Presidente Miguel Alemán. Se construyeron puentes sobre el río Huacapa para llevar con seguridad los cadáveres al cementerio, pues hubo veces que las furiosas aguas impidieron su sepultura; también se levantaron puentes sobre Apantzingo.

Antes de finalizar el siglo XIX le fue quitado al templo de la Asunción el techo de teja colocándole uno de bóveda el cual duró apenas tres años, pues se desplomo con el temblor del 16 de enero de 1902.

Agustín Mora levanto el nuevo Palacio de Gobierno y en el mismo lugar en donde estuvo el anterior, el cual se inauguro en 1904; la ciudad por aquel entonces tenía ya unas 30 calles empedradas y el alumbrado de gas había sido cambiado por el sistema de arco voltaico, pero solo lo tenían los jardines centrales y las calles cercanas al palacio, las demás continuaban en las tinieblas por al noche. Don Porfirio visito la ciudad el primero de mayo de 1910 para inaugurar la carretera Iguala-Chilpancingo.



LA REVOLUCIÓN

Chilpancingo sufrid los horrores de toda la revolución; el cambio social era esperado. La larga era Porfirista había creado inconformidades por la injusta repartición de la riqueza. Ciudad asiento de los poderes se cimbro al conocer la huida del Gobernador Damián Flores, quien salió escondido en un cajón de ropa el 25 de abril de 1911.

El 14 de mayo la ciudad defendida por los gobiernistas al mando del coronel Juan Robles Linares, cayó en poder de los maderistas encabezados por Julián Blanco. El licenciado Teófilo Escudero, gobernador interino, pidió a los revolucionarios detuvieran sus venganzas sobre la población civil, igual cosa solicito al Presidente Municipal Dr. Manuel Olea. El 17 de mayo fue nombrado por una junta revolucionaria como Gobernador del Estado el Profesor Francisco Figueroa, quien tomó posesión el 24 de mayo, misma fecha en que promulgó un decreto suprimiendo las prefecturas políticas.

Don Francisco I. Madero arribo a Chilpancingo la mañana del 14 de junio, hospedándose en la casa de Don Ejidio de la Fuente, siendo recibido con un gran contingente; luego se realizo un desfile a cuyo frentes marcharon las tropas del General Jesús H. Salgado.

Asesinado en 1913 el apóstol Madero su verdugo Victoriano Huerta se sentó en la silla presidencial. Julián Blanco, Con Díaz, Heliodoro Castillo, Epifanio Rodríguez, Jesús H. Salgado, quienes no reconocieron al Gobierno espurio sitiaron Chilpancingo, para hacerlo caer. El 23 y 24 de marzo de 1914 atacaron a los Gobiernistas a los que hicieron huir. El Gobernador Huertista Juan A. Poloney fue muerto en los Cajones, en tanto quedó preso el General Luis G. Cartón, Pasiano Benítez y el Coronel Leandro Peza; el primero y el ultimo fueron pasados por las armas en Chilpancingo el 6 de abril.

Pablo Vargas y Cenobio Mendoza, Zapatistas, atacaron la ciudad el 2 de mayo de 1918 pero los habitantes los vencieron. Fue la última gran jornada revolucionaria en este suelo.

METAMORFOSIS DE UNA CIUDAD

El crecimiento de la ciudad fue lento al término de la Revolución; si bien en 1910 la población ascendía a 7,994 almas, en 1921 eran apenas 5,995, esto es, había decrecido por dos factores principales: las muertes ocasionadas por la lucha armada y por haber abandonado familias enteras sus casas en busca de mejores destinos.

En 1927 se inauguró la carretera México-Acapulco, lo que permitió la influencia de un turismo incipiente, varias casas fueron acondicionadas como hoteles naciendo también algunos restaurantes. El flujo vehicular hizo necesaria la construcción de estaciones de gasolina, estableciéndose 4 todas ellas de compañías extranjeras en 1928 el cinematógrafo se hizo sonoro y la ciudad no fue ajena en su única sala de esa novedad; en 1030 se abrieron las carreteras a Tixtla y Chilapa y la brecha a Mochitlán y Quechultenango.

Todas las calles del primer cuadro estaban empedradas habiendo un aceptable servicio eléctrico de una planta establecida por el Gobernador Rodolfo Neri en 1924, había también agua entubada en los domicilios, iniciándose con cierta timidez la introducción del drenaje.

Las calles estaban generalmente siempre limpias, ejecutándose una recolección con carretones tirados por mulas; las casas eran todavía a dos aguas, con techo de teja y muros de cantera o adobe.

Durante el Gobierno del general Lugo (1935-1937) se construyo el edificio del Tribunal Superior de Justicia el primero en suprimir la bóveda Catalana, tan devoga en años anteriores. Durante el mandato del General Berber (1937-1941), se empezaron a asfaltar las calles a base de petróleo.

Empezaba a nacer una nueva ciudad.

LA CAPITAL

Desaparecidos los caciques patriarcales Nicolás Bravo y Juan Álvarez, cuya influencia es estas tierras fue decisiva, aparecieron en el panorama otros dos, Diego Álvarez, hijo de Don Juan, y Vicente Jiménez, héroe del sitio de Querétaro.

Los dos se creían con derechos sucesorios; por lo anterior el Gobierno Federal envió al General Francisco O. Arce como gobernador interino; en 1869 se efectuaron elecciones en donde resultó triunfador el General Arce, disgustando esto al General Jiménez, quien designo gobernador a su correligionario Domingo Catalán.

Ante esta situación Arce mediante el decreto 57, estableció la residencia de los poderes en Chilpancingo, en lugar de Tixtla que hasta antes era. Tal decreto tiene la fecha de 9 de octubre de 1870.

Un año después, en 1871, el Gobernador se reunió con los miembros de la legislatura para cumplir con el articulo 57, lo que también aprovechó para dar a conocer las razones del cambio de la capital.

Entre otras cosas el Gobernador Arce dijo: “Chilpancingo cuenta con mejores ventajas que Tixtla para declararla capital del estado pues además de su benigno clima está más céntrico y situado en el camino nacional del Puerto de Acapulco a México siendo por consiguiente susceptible de una mejora mercantil de consideración”.

La verdadera causa de ese cambio fue acabar con los cacicazgos que desde la erección del estado había guiado la política.

ESCUDO

Está constituido por un mapa de América Latina, semicubierto por veintitrés rayos luminosos que parten de la ciudad de Chilpancingo, que representan los “Sentimientos de la Nación”.

El célebre insurgente don José María Morelos, conocido como el Rayo del Sur, está representado por un sol rojo que aparece en la ciudad; la capa que cubre la América Latina y que aparece abierta por un enorme rayo en forma de cuchilla en dirección de norte a sur, significa la dominación española que fue erradicada después de la independencia nacional.

En la parte superior y al centro se unen dos ramas de laurel, que significan la gloria y el heroísmo de los habitantes del municipio. Entre el escudo y los laureles aparece un listón rojo, en cuyos extremos figuran sendas avispas doradas y al centro la palabra Chilpancingo.

El color violeta del fondo, que se extiende en una superficie rectangular, significa el vistoso paisaje primaveral de la ciudad cuando florecen sus jacarandas. El color rojo simboliza la sangre derramada por el pueblo mexicano en las luchas libertarias, de las cuales han sido escenario el estado de Guerrero y particularmente Chilpancingo.

El color verde del laurel simboliza la fe libertaria y progresista del pueblo, así como la vitalidad con que sigue luchando, para abrir nuevas perspectivas de desarrollo y bienestar.

El azul oceánico, que también aparece en el forro del listón, significa los lazos de seguridad y humanismo que unen al pueblo de Chilpancingo con todos los hombres de la tierra.

El dorado simboliza el inmenso valor que da el pueblo Chilpancinguense a la vida, a la independencia, la libertad y la soberanía. El color óxido significa el obsoletismo del sistema colonial que oprimía al pueblo mexicano.