Hace 200 años, un 26 de marzo de 1825, el General Nicolás Bravo gestionó el decreto que dio origen a la Feria de Chilpancingo, convirtiéndola en un símbolo de identidad, cultura y orgullo para nuestra gente. Desde entonces, generación tras generación ha mantenido viva esta celebración con alegría, música y tradición, fortaleciendo nuestras raíces y el espíritu de nuestra tierra. Hoy recordamos con emoción este legado que nos une. ¡Sigamos construyendo juntos el futuro de nuestra feria!